martes, 5 de abril de 2011

Llega la Primavera...





Vuelve el color. La alegría.
La luz del sol por fin aprieta fuerte. Las temperaturas suben y dan ganas de abrir las ventanas. O de colocar flores delante de ellas. No hace falta gastarse una pasta. Con unas cuentas hojas verdes (ahora todo el mundo poda jardines y setos y son muy fáciles de conseguir) y unas pocas flores podemos convertir un rincón inerte de la casa en un pequeño paraíso. Cada uno imagina el suyo y es muy divertido intentar reproducirlo a pequeña escala.
El calor del sol ya se encargará de abrir las flores y como todavía no aprieta fuerte permite que estas aguanten mucho. Es el milagro de la Primavera. Y como no siempre tenemos tiempo de salir al campo o los jardines para disfrutarlo, sí podemos disfrutar de estas experiencias en algún lugar de la casa.
Ya se que el marco es importante. Yo preparo en mis obras lugares especiales para desarrollar puntualmente estos momentos. La iluminación... el encuadre... todo dispuesto para hacer más agradable el día a día y también permitir que el espacio que nos rodea pueda mutar según la temporada.

1 comentario: